Panorama General
En Cuba, la libertad religiosa se desarrolla en un contexto de control político centralizado, heredado del sistema socialista instaurado tras la revolución, que limita de forma progresiva la autonomía de iglesias y actores de la sociedad civil. El Global Expression Report 2025 sitúa al país entre los entornos más cerrados de la región en materia de libertad de expresión, reflejando un modelo estatal que controla la información, penaliza la crítica y restringe severamente el espacio público. Freedom House confirma esta situación al calificar a Cuba como un país “Not Free” con un puntaje de 10/100, destacando que el Estado prohíbe el pluralismo político, censura a medios independientes, suprime la disidencia y restringe severamente las libertades civiles.
En este contexto, el régimen identifica los discursos no alineados —incluidos los religiosos— como desafíos políticos, reduciendo de forma significativa los espacios de acción pastoral y comunitaria para las iglesias y generando un ambiente donde expresar creencias o posturas críticas puede implicar riesgos.
¿Qué genera la vulneración de la libertad religiosa?
La vulneración de la libertad religiosa en Cuba está asociada principalmente a:
Un modelo político autoritario que restringe la crítica y la participación social
Marcos legales diseñados para regular y controlar la actividad religiosa
Medidas represivas contra voces consideradas opositoras
La censura y vigilancia de actividades públicas, privadas y digitales
Limitación de la libertad de expresión; cuando líderes cristianos o activistas expresan posturas críticas o defienden derechos fundamentales, el Estado suele responder con mecanismos de presión institucional.
¿Cómo se ven afectados los cristianos?
Las comunidades cristianas enfrentan diversas limitaciones, entre ellas:
Citatorios, interrogatorios y detenciones arbitrarias
Campañas de difamación y hostigamiento
Restricciones a la movilidad y a la reunión en espacios públicos o privados
Vigilancia constante y falta de privacidad incluso en medios digitales
Con el paso del tiempo, muchas comunidades han normalizado estas restricciones , optando por ejercer su labor de manera discreta para evitar represalias.
Marco legal: ¿existe libertad religiosa?
La Constitución cubana de 2019 reconoce formalmente la libertad religiosa y define al Estado como laico, estableciendo igualdad entre las confesiones. Sin embargo, este reconocimiento se formula de manera ambigua y no ofrece garantías jurídicas sólidas . En la práctica, la Constitución queda subordinada a leyes y decretos administrativos que amplían el control estatal. Normativas como el Nuevo Código Penal, Código de las Familias o la Ley de Telecomunicaciones, fortalecen la capacidad del gobierno para intervenir en la vida familiar, educativa y digital, afectando indirectamente el ejercicio de la fe y la libertad de expresión.
Nuestro Trabajo en Cuba
Capacitación
Capacitación a líderes e iglesias para responder con resiliencia ante contextos de presión.
Incidencia
Fortalecimiento comunitario y social.